domingo, 30 de junio de 2013

ESPACIOS DE TERTULIA (VERANO 2013)



CONTAR UN CUENTO

Platón miraba sombras en la cueva. Dante bajó a los infiernos. Kapuscinsky miraba cucarachas en las paredes de una choza en los arrabales de una ciudad cualquiera de Africa, porque "no se puede escribir de alguien con quien no has compartido, al menos, un momento de su vida", decía.
A veces no hace falta irse muy lejos para hacer la crónica del sufrimiento humano. Cada uno lleva su cruz, en cada ser humano te puedes mirar para ver la tuya. Mi madre me enseñó desde bien pequeña a desarrollar una lupa para localizar al depredador ("Querer a quien no me quiere, no lu quiero yo") y un amor por el contar, aunque la forma como ella me narraba los cuentos era una versión muy personal. Decía que la reina mala de Blancanieves se miraba en el espejo y exclamaba: "Espejo majo, ¿quién es la más bella del reino?". Cuando de mayor me di cuenta que la palabra era distinta (no era "majo", sino "mágico", ¿pero acaso lo mágico no es majo de por sí al darnos un resultado beneficioso y enriquecedor?) me puse a averiguar qué significaban las palabras para cada uno.
Estamos muy informados/as, la información nos llega a borbotones y no nos da tiempo a reposarla. Hay programas basura que todos conocemos y que nos avergüenza confesar que a veces vemos -al menos yo- para cubrir nuestra personal necesidad de bajar a los infiernos y ver la contemporaneidad en los sentimientos, el corporativismo sentimental, la empatía en las emociones. Es sólo una vista de pájaro y me voy a otro canal a cargarme con cultura, pero no niego que yo también formo parte de esos desencuentros en lo relacional y que puedo saber al observar los comportamientos ajenos que puedo mejorar en los míos y elegir no reaccionar de esas desafortunadas maneras.

Vocabulario propuesto por la CNV (Comunicación no violenta)
"Sentirse bien" y "sentirse mal" son expresiones usuales para referirse a cómo estamos. La CNV nos invita a ir más allá de ellas y a reconocer y expresar los sentimientos con mayor especificad.
Algunos sentimientos
Vitalidad, alegría, sorpresa, confianza, cartiño, satisfacción, ternura, fuerza, excitación, pasión, cansancio, calma, optimismo, desesperanza, confusión, enojo, desconcierto, frustración, molestia, amargura, furia, ansiedad, indecisión, pereza, tensión, agobio, intranquilidad, tranquilidad, entusiasmo, curiosidad, orgullo, asombro, esperanza, agradecimiento, ternura, coraje, apertura, intriga, serenidad, comodidad, alivio, tristeza, distancia, odio, hostilidad, vergüenza, nervios, preocupación, miedo, desesperación, angustia, aburrimiento, arrepentimiento, pesimismo.

Cuando somos capaces de reconocer y poner nombre a lo que sentimos, nos resulta más fácil conectarnos con los demás. Distinguir la expresión de sentimientos de las palabras o afirmaciones que describen pensamientos o evaluaciones facilita la comunicación.
Hay palabras que expresan cómo interpretamos al otro más que cómo nos sentimos: Abandonada/o, acorralada/o, amenazada, atacada, atrapada, coaccionada, desatendida, humillado, excluida, presionado, olvidada, manipulada, rechazada…

Algunas necesidades
Autonomía, aceptación, seguridad, comunidad, sinceridad, alimentación, contacto físico, aire, honestidad, celebraciónn, intimidad, estabilidad, consideración, afecto, descanso, protección, esparcimiento, libertad, conexión, sentido, crecimiento, expresión sexual, autenticidad, reconocimiento, respeto, confianza, amor, silencio, movimiento, inspiración, independencia, comunicación, empatía, propósito, proximidad emocional, creatividad, pertenencia, calidez, contribución, diversión, cuidado, juego, orden, esperanza, reciprocidad, igualdad, estimulación, espontaneidad, tranquilidad, apoyo, comprensión, agua, abrigo, espacio, armonía, elección, integridad, humor, belleza.

"Las palabras las tenemos todos". Hagamos buen uso de ellas.

viernes, 28 de junio de 2013

ESPACIO DE TERTULIA (VERANO 2013)

El periodismo de Ryszard Kapuscinski

La Tertulia tuvo un carácter casi intimista, no solo por que el número de participantes invitaba a ello, sino también por las reflexiones que se desencadenaron y los interrogantes que se abrieron. Kapuscinski con su trayectoria y su manera de vivir el periodismo nos indicó el camino para el diálogo y creó el espacio del encuentro.
Nos llamó mucho la atención esa enorme capacidad suya de mimetizarse con el ambiente, esa implicación personal, ese sumergirse en la vida y  las circunstancias de las personas protagonistas y sufrientes de los hechos que narra, el conocimiento de la experiencia que comunica.
Y todo ello, por contraposición, nos traía al momento actual, a lo que hoy es el periodismo, a cómo se plantea, para  sumergirnos a continuación en interrogantes. Porque hoy día ¿de dónde nace el "contar"?. ¿Quizá de la propia presión de la profesión? ¿o de la necesidad de trasmitir a otros lo vivido?. Pero, y ¿cómo se comunica?, ¿por qué muchas veces lo único que se consigue es que intentemos escapar de la información?, ¿por qué nos aburre?, ¿por qué no nos llega y no nos conmueve?, ¿por qué no nos incomoda hasta el punto de levantarnos del asiento para hacer algo al respecto?, ¿por qué nos hacen creer que con estar "informados" es suficiente?
Hay mucha frialdad en la manera de comunicar. Demasiada asepsia. Casi todos los medios de comunicación trasmiten de similar manera las mismas noticias, sin apenas variantes, sin apenas más matices que la orientación política de quien gestiona y dirige. Tenemos mucha información, es cierto, nos bombardean con toda ella, pero no por ello estamos más sensibilizados con todo lo que ocurre. ¿No conmovían mucho más los juglares con sus "Cantares de gesta"...?
Ya no estamos ávidos de saber. No tenemos la curiosidad alerta, las ganas de preguntar acerca de las buenas o malas nuevas que nos traen. ¿Quizá demasiada información junta, revuelta, entremezclada, repetida, apresurada, sin tiempo para reposarla? ¿Nos faltan auténticos "comunicadores"? ¿Qué hace interesante lo que se cuenta?  ¿Quizá todo aquello que nos hace conectar con la esencia misma de la cultura y de lo más auténtico del ser humano?. Ciertamente, todo lo que "es", al conocerlo, se nos hace cercano.
Estamos situados ante medios de comunicación, sobre todo televisivos, encaminados a dis-traernos y no a reconocernos y situarnos. ¿Nos hemos olvidado de la importancia de la movilidad del ser humano por los diferentes territorios?. ¿Estamos acusando una posible falta de identidad...?
Artur Domoslawski, a pesar de ser amigo y discípulo de Kapuscinski, ha publicado un libro que ha ocasionado una fuerte polémica entorno a su figura donde le acusa de "inexactitudes", de utilizar su labor como reportero para colaborar con el espionaje polaco, de "fabular" la realidad, de intensificarla... Pero ¿no es esa  intensificación de la realidad  algo casi necesario para conmover y ser capaces de descubrir la esencia de lo que se quiere decir?, ¿cómo se revela si no el acto creativo?.
La importancia de la palabra escrita y la hablada vienen condicionadas por la manera en que se manifiestan y el periodismo tiene mucho que caminar en este sentido.
La tarde fue cayendo mientras nos sumergíamos en todas estas reflexiones. Íbamos de ellas a nuestras propias anécdotas personales, las mezclábamos, nos contábamos, nos compartíamos, nos regalábamos las palabras...
"Las palabras las tenemos todos" (decía Rosa). Es cierto. Las tenemos todos. Todo dependerá del uso que hagamos de ellas.



miércoles, 19 de junio de 2013

CONVOCATORIA



Este próximo miércoles, día 26 de Junio, a las 19:30 horas  tendrá lugar en el edificio del Ateneo nuestro primer Espacio de Tertulia. El tema del periodismo, de los medios de comunicación, de su relevancia y de su poder, serán temas que saldrán presumiblemente a flote al tratar la figura de Ryszard Kapuscinski. De su mano, y de la de todos los tertulianos, trataremos de comprender en qué consiste ese ir más allá de las cosas en los entresijos de la escritura, esa concepción de la información donde se hace imprescindible estar allí dónde se desarrollan las historias al tiempo que se mantiene la distancia necesaria para no ser absorbidos por ellas.
Os recordamos que la asistencia a la Tertulia es de carácter abierto, y que podéis acudir todos aquellos que tengáis interés por la escritura, por el periodismo, por los temas de actualidad, por el enriquecimiento personal, por la puesta en común de las propias opiniones...
Os esperamos.